
La artista colombiana convirtió la playa de Copacabana en el escenario de un acontecimiento sin precedentes.
La estrella pop colombiana Shakira ofreció el sábado en la playa de Copacabana uno de los conciertos más grandes de la historia, ante 2,5 millones de personas que se congregaron en la arena.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, los espectadores asistieron de forma gratuita al espectáculo que se inscribe entre las convocatorias más numerosas jamás registradas en torno a un evento musical.
La cifra, confirmada por las autoridades municipales de Río, consagra a Copacabana como el escenario más convocante del planeta. Pocas horas después de bajarse del escenario, la artista compartió un mensaje en sus redes sociales que ya circula en decenas de idiomas.
“No he podido dormir. Lo de anoche en Río fue absolutamente inolvidable. Los dos millones y medio de almas que estuvimos ahí, juntos, pudimos reconocer el poder de la música. Aunque muchos hayamos tenido días difíciles, allí fuimos a celebrar la vida tal y como viene: con sus imperfecciones y sus aciertos”, expresó “La Loba”.
A la asistencia masiva del público brasileño se sumaron decenas de miles de personas que viajaron desde el resto de Brasil y desde el exterior, principalmente desde Argentina, Colombia, México, Estados Unidos, España y otros países europeos, para presenciar el show.
La ocupación hotelera en la zona sur de Río alcanzó el 100% durante el fin de semana, con un movimiento turístico que las autoridades describen como extraordinario, por lo que el impacto económico para la ciudad se ubica, según las primeras estimaciones de los organizadores y la prefectura, en niveles comparables a los de un megaevento deportivo
internacional.
La derrama directa se extendió a hotelería, gastronomía, transporte aéreo y terrestre y comercio minorista, con cifras que se consolidarán en los próximos días.
Sobre el escenario, Shakira estuvo acompañada por una constelación de figuras de la cultura
brasileña, como Anitta, Caetano Veloso, Ivete Sangalo y Maria Bethânia, que se sumaron como invitados especiales en una sucesión de momentos que conectaron el repertorio de la artista con la tradición de la música popular brasileña.
La escuela de samba Unidos da Tijuca y el grupo Maré Dance aportaron la dimensión coreográfica y comunitaria del espectáculo, lo que integró la cultura carioca al universo sonoro de Shakira
El repertorio recorrió las distintas etapas de la carrera de la artista y se cruzó en varios momentos con clásicos brasileños, en una conversación entre el español y el portugués que la propia Shakira destacó como uno de los símbolos centrales de la noche.
Más allá del récord cuantitativo, la noche dejó una huella simbólica, cuando la artista encarnó posicionó a la cultura latina como espacio central de la conversación pop mundial, con un lenguaje, una escala y un mensaje propio para el mundo que, según
la propia artista, surge del paisaje mismo de Río: “Río, con su belleza única, nos recuerda que vivir es estar presente. Valorar lo que está frente a nuestros ojos: el mar, la playa, la montaña, el sol, la luna. De eso se trata la vida. De amar, de bailar juntos, de abrazarnos».
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