River Plate ha decidido reintegrar una práctica contractual que había perdido relevancia en el fútbol argentino. A partir de ahora, Maximiliano Salas e Ian Subiabre no podrán enfrentarse al club mientras estén cedidos a Independiente Rivadavia y Tigre, respectivamente.
Salas fue prestado a Independiente Rivadavia tras ser marginado del plantel por el nuevo entrenador, Eduardo Coudet. El acuerdo, que se realizó sin cargo ni opción de compra, estipula que el club mendocino asumirá el pago del salario del jugador durante su cesión. Sin embargo, la particularidad más notable es que el delantero no estará habilitado para jugar en los partidos contra River, una cláusula conocida como “cláusula del miedo”.
De manera similar, la dirigencia de River aplicó un mecanismo comparable en el préstamo de Subiabre a Tigre, el cual también es por un año con opción de extenderlo seis meses más. En este caso, el acuerdo incluye una penalización económica que busca desincentivar al club de utilizar al juvenil en partidos contra River.
Con estas medidas, River Plate intenta eludir la conocida “Ley del Ex”, que permite a los futbolistas enfrentarse a sus antiguos clubes. Tanto Salas como Subiabre buscan recuperar minutos de juego en otros equipos, luego de haber perdido protagonismo en el plantel profesional del club.
Este retorno a la cláusula del miedo representa una estrategia de la institución para asegurar que sus jugadores cedidos no compitan en su contra, una práctica que había estado en desuso en los últimos años.
Fuente: NA


