El rapero Simón Natanael Alvarenga, conocido como Callejero Fino, continuará detenido tras la decisión de la jueza de Garantías del Departamento Judicial San Isidro, Mariana Schemberger, quien desestimó los pedidos de excarcelación ordinaria y extraordinaria presentados por su defensa.
La situación del artista se complicó después de que un testigo del procedimiento describiera el hallazgo de una pistola calibre .40, que contenía doce cartuchos en su cargador y tenía el número de serie limado. Según fuentes policiales, el arma fue encontrada a la vista en el compartimiento de la puerta delantera izquierda de la camioneta Volkswagen Amarok en la que se desplazaba.
La detención de Callejero Fino se produjo durante un control de tránsito realizado por agentes del Centro de Operaciones Tigre (COT) el pasado domingo. Al solicitar que detuviera su marcha por circular con el parabrisas polarizado y las patentes, los policías le pidieron que descendiera del vehículo. Al abrir la puerta, la pistola se hizo visible, lo que llevó a los agentes a convocar a testigos y a proceder con la detención.
El procedimiento se llevó a cabo en la intersección de la ruta 23 e Italia, donde, tras el hallazgo del arma, Callejero Fino y su acompañante fueron trasladados a la comisaría local. El artista se presentó ante el fiscal Cosme Iribarren, pero su defensa indicó que no ofreció detalles sobre el origen del arma ni cómo llegó a estar en su camioneta.
Durante los días siguientes, varios testigos y familiares de Alvarenga declararon en el marco de la causa, sin embargo, la jueza Schemberger rechazó las solicitudes de excarcelación. El Ministerio Público, bajo la dirección del fiscal Iribarren, tiene plazo hasta el próximo viernes para decidir si solicitará la prisión preventiva para el rapero.
De acuerdo con el artículo 189 bis del Código Penal, Callejero Fino enfrenta una pena que oscila entre 3 años y 6 meses a 8 años y 6 meses de prisión. Además, su historial criminal incluye una condena en 2018 por robo, lo que podría agravar su situación legal, ya que si se confirma que el delito se cometió con un arma de fuego, la pena por portación ilegal podría llegar hasta diez años.
Fuente: La Nación


