Un informe reciente revela que los precios de los alimentos en Argentina mostraron una dispersión significativa entre las distintas provincias durante el mes de agosto. Las subas más marcadas se registraron en Chubut con un incremento del 4,8%, seguido por Mendoza con 3,9% y La Rioja con 3,7%.
En contraste, las provincias que experimentaron los menores aumentos fueron Chaco (+0,8%), La Pampa (+0,6%) y Río Negro (+0,5%). Estos datos son parte del informe “Changuito Federal” elaborado por la consultora Analytica.
El análisis también destaca que, durante el último año, las provincias patagónicas han enfrentado un encarecimiento notable, con variaciones de precios entre el 35% y 37%. Por otro lado, las menores subas anuales se dieron en San Luis (+25,5%), La Rioja (+25,1%) y Catamarca (+24,0%).
Dentro de los productos evaluados, la cebolla ha presentado un aumento de precios que oscila entre el 10% y 40%. Asimismo, el precio del aceite de girasol ha subido entre 2% y 4% en la mayoría de las provincias, con incrementos más altos en Jujuy (+5,2%) y Salta (+7,2%).
Según el informe, la heterogeneidad del costo de vida entre regiones es una de las principales causas de esta dispersión. La Patagonia, que registra los precios más altos, también se caracteriza por tener salarios más elevados, siendo Santa Cruz la provincia con la canasta más costosa y el segundo mayor salario promedio en el sector privado, solo superada por Neuquén.
Analytica también destacó que los mayores costos en la Patagonia son compensados, en parte, por remuneraciones más altas. La investigación midió una compra mensual representativa para una familia típica con una selección de productos de supermercado.
En este contexto, se identificaron aumentos en productos como los fideos, que incrementaron entre 4% y 7% en la mayoría de las jurisdicciones, con los mayores incrementos registrados en San Juan (+9,6%) y Salta (+11,5%).
Finalmente, el informe también analizó el impacto sobre la capacidad de compra de los trabajadores, centrándose en el gremio mercantil. La ponderación de la canasta resulta significativamente más elevada, llegando a representar en muchos casos más de un tercio de la suma de dos salarios del sector.
Fuente: NA


