Lautaro Blanco se ha consolidado como una figura clave en el equipo de Boca Juniors, destacándose no solo por su sólida labor defensiva, sino también por su capacidad para contribuir en el ataque. En un fútbol que exige versatilidad, Blanco ha demostrado ser un jugador que cumple con ambas facetas, convirtiéndose en uno de los fetiches del entrenador Rodolfo Arruabarrena.
Durante el reciente encuentro contra Talleres, Blanco brilló al combinar sus habilidades defensivas con su visión de juego ofensiva. En el primer gol, recuperó el balón a través de una presión alta, y luego asistió a Merentiel con un preciso pase con su pierna menos hábil. En el segundo tanto, volvió a mostrar su tenacidad para recuperar el balón, lo que permitió la acción que culminó con el gol de Leonel Flores.
Con esta asistencia, Blanco alcanzó su décima en la temporada y un total de 22 desde su llegada a Boca. Su capacidad de asistir ha sido evidente en varios encuentros, destacándose en partidos contra Universidad Católica, Barcelona de Guayaquil y Huracán, entre otros. Su habilidad para desbordar y centrar desde la banda ha sido un aporte significativo, además de su destreza para ejecutar jugadas a balón parado.
Arruabarrena ha elogiado la evolución de Blanco, quien ha adaptado su juego, no solo desbordando por la banda, sino también encontrando mayor precisión en sus pases. En su último partido, Blanco tocó el balón en 89 ocasiones, completó 53 pases, realizó 8 quites y ganó 11 de 13 duelos individuales, según datos de Opta.
En su rol como lateral izquierdo, Blanco ha formado una sociedad efectiva con Leonel Flores, destacándose en el esquema táctico preferido por el entrenador. De los 53 pases que realizó, diez fueron dirigidos a Flores, lo que evidencia la conexión entre ambos jugadores en el campo.
Si bien su desempeño ha sido notable, el jugador reconoce la necesidad de mejorar en ciertos aspectos, como en las marcas en las pelotas aéreas. A pesar de esto, Blanco ha sido mencionado como un candidato para la selección argentina, aunque su enfoque principal sigue siendo el rendimiento en Boca, donde espera continuar contribuyendo al éxito del club en la Copa Sudamericana.
Con su determinación y versatilidad, Lautaro Blanco se posiciona como un elemento crucial en el andamiaje del equipo xeneize, aportando soluciones tanto en defensa como en ataque, y dejando una huella imborrable en el presente del club.
Fuente: La Nación


