Patricio Reynoso, de 31 años, estuvo prófugo hasta el 9 de junio último. Se le dictó captura internacional e incluso, se había ofrecido una recompensa.

Patricio Reynoso, de 31 años, estuvo prófugo hasta el 9 de junio último. Se le dictó captura internacional e incluso, se había ofrecido una recompensa.

El fiscal que investiga el femicidio de Pilar Riesco, la joven que murió tras caer de un balcón en marzo de 2020, en el barrio porteño de Nueva Pompeya, solicitó que sea sometido a juicio oral Patricio Leonel Reynoso, pareja de la víctima y único detenido por el hecho.

Fuentes judiciales confirmaron a Télam que el pedido de elevación a juicio fue realizado el pasado martes por el fiscal de la causa, Martín López Perrando, y estuvo acompañado por Mariela Labozzeta, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia Contra las Mujeres (UFEM); y la querella, conformada por la madre de Pilar Riesco (21) y su abogado, Roberto Damboriana.

López Perrando solicitó que Reynoso (31) sea juzgado por el «homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber mediado violencia de género (artículos 45, 80 incisos 1 y 11 del Código Penal)», en perjuicio de Riesco, delito que prevé una pena de prisión perpetua.

En el requerimiento de 54 páginas -al que tuvo acceso Télam- se dejó constancia que «el día 15 de marzo del año 2020, entre las 16 y las 17 horas, en el interior del departamento sito en la calle Alagón N° 305, piso 4to., departamento «E», de esta Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el que se domiciliaba Patricio Leonel Reynoso, éste mantuvo una discusión con Pilar Lucía Riesco, con quien tenía una relación de pareja desde hacía aproximadamente tres años, en el marco de la cual le propinó golpes varios«.

A través de testimonios aportados a la causa y el análisis de la prueba recolectada, como así también de la autopsia, tanto la fiscalía como la querella consideraron que quedó acreditada «la existencia del delito y la responsabilidad del imputado».

Para el fiscal, las lesiones que presentaba la víctima, «revelaban que el imputado habría ejercido una fuerza mayor a la desplegada por Riesco durante la agresión física previa al desenlace fatal, que excedía la que podría esperarse en el marco de una acción de defensa», como planteó el acusado al declarar que él sólo se defendió de un ataque de ella.

Pilar Riesco, la joven de 21 años que murió tras caer del balcón en el barrio porteño de Nueva Ponpeya.

Pilar Riesco, la joven de 21 años que murió tras caer del balcón en el barrio porteño de Nueva Ponpeya.

Por su parte, la querella, en su propio requerimiento, al que también accedió Télam, solicitó «avanzar a la próxima etapa del proceso» ya que «no existen dudas» de que las lesiones que Pilar sufrió «se deben a actos de defensa». En otro fragmento del requerimiento, destacó que «la versión dada por el imputado en sus declaraciones indagatorias quedan desvirtuadas con la prueba reunida»; en especial en la autopsia, que determinó que Reynoso lanzó a Riesco por el balcón «mientras la tenía sujeta del cuello».

Tanto el fiscal como la querella coincidieron que en la pericia realizada por la Unidad Móvil Criminalística de la Policía de la Ciudad a las pocas horas del hecho indicó que «no había rastros papilares sobre la superficie de la baranda del balcón» por el que cayó la víctima. «La ausencia de éstas, acredita la versión de que en realidad fue empujada», sostuvo el fiscal en el pedido de juicio oral.

«En definitiva, la hipótesis de suicidio introducida por el acusado en sus respectivos descargos pierde sustento frente a los elementos de prueba indicados en esta requisitoria, los cuales analizados en forma conjunta permiten el avance hacia el juicio oral», señaló, por su parte, la querella en su escrito.

El hecho investigado ocurrió cerca de las 16.30 del domingo 15 de marzo de 2020, cuando la joven cayó del balcón del departamento «E» del cuarto piso de la calle Alagón 305, en Nueva Pompeya. Según la pesquisa, Reynoso había regresado de bailar a las 8, se acostó a dormir y cuando se despertó comenzó una discusión prolongada con la joven, con quien convivía.

El imputado afirmó que Riesco comenzó a increparlo, a gritarle, a decirle que no lo quería, que incluso en un momento le arrojó un portarretrato con una foto de ellos y que luego fue al balcón y se tiró al vacío.

Sin embargo, para la fiscalía y la querella, Reynoso «le propinó golpes varios» que le causaron «múltiples» lesiones, y luego la arrojó desde el balcón

El edificio de la calle Alagón al 300, donde convivían Riesco y Reynoso.

El edificio de la calle Alagón al 300, donde convivían Riesco y Reynoso.

El 30 de marzo del año pasado, Graciela Angulo de Quinn, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 61, procesó a Reynoso con prisión preventiva y le trabó un embargo por 931.500 pesos.

Pero al mes siguiente, la sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional revocó el procesamiento de Reynoso y lo liberó por falta de mérito, al considerar que no había pruebas suficientes para atribuirle un femicidio.

Con el correr de la pesquisa se sumaron elementos probatorios que llevaron al Ministerio Público Fiscal (MPF) a solicitar nuevamente su arresto y una ampliación de la declaración indagatoria, lo que fue acompañado por la jueza.

El acusado fue declarado en rebeldía el 31 de marzo de 2021 cuando la jueza, a pedido del fiscal López Perrando, ordenó su detención y como no fue hallado, días más tarde, el 5 de abril, se libró su captura nacional e internacional y también se ofreció una recompensa de un millón y medio de pesos por datos sobre su paradero. Finalmente, Reynoso se entregó a la policía el 9 de junio, tras permanecer prófugo más de dos meses.

Mientras que el pasado 15 de julio la justicia confirmó la prisión preventiva del imputado y su traslado a una unidad del Servicio Penitenciario Federal, desde donde aguarda juzgado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here