La actriz Anya Taylor-Joy ha compartido sus reflexiones sobre el uso del Método en la actuación, un enfoque popularizado por figuras como Lee Strasberg. Este método, que busca que los actores se sumerjan profundamente en sus personajes, ha sido históricamente más utilizado por hombres, lo que ha llevado a la actriz a cuestionar su aplicación en el caso de las mujeres.
La Perspectiva de Anya sobre el Método
En una reciente entrevista con Complex News, Taylor-Joy comentó: «Si lo mirás bien, las mujeres no utilizan el Método porque tienen cosas de las que ocuparse, no podemos perder nuestras cabezas». La actriz describió su enfoque de la actuación como «una suerte de psicosis controlada», donde se asume la identidad de otro por largos periodos, lo que puede resultar abrumador.
Equilibrio entre la Actuación y el Trabajo en Equipo
«A veces si se me va de las manos, me llaman por el nombre de mi personaje y me dicen ‘hay que volver’», agregó Taylor-Joy, enfatizando la importancia de mantener un ambiente colaborativo en el set. «Si empeñás demasiado tiempo en ser un imbécil, entonces la cosa no va a ser para nada divertida», declaró, subrayando la necesidad de ser amable y apoyarse mutuamente en el trabajo.
Un Matrimonio que Brinda Estabilidad
Además de sus reflexiones sobre la actuación, Anya también habló sobre su vida personal y el impacto positivo de su matrimonio con el músico Malcolm McRae. La actriz, conocida por su papel en Gambito de dama, reveló que casarse le proporcionó una sensación de estabilidad y confianza que nunca había experimentado antes. «Tener un mejor amigo que te acompaña en la vida me ha dado una sensación de seguridad que jamás imaginé», confesó.
Confianza y Riesgos en su Carrera
La actriz señaló que esta seguridad emocional le permite asumir mayores riesgos en su carrera profesional. «Ahora que lo tengo, me siento con más confianza para arriesgarme porque sé que tengo algo realmente nutritivo, sólido, saludable y, además, ¡jodidamente divertido!», afirmó, destacando el sentido del humor como uno de los pilares de su relación.
Fuente: La Nación


