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El femicidio de Agostina Vega: tras la detención de la dueña del auto usado para desechar el cadáver se espera una eventual confesión de Claudio Barrelier

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CÓRDOBA.– La investigación del femicidio de Agostina Vega entró en una etapa que podría ser decisiva. Ayer al anochecer, en el día en que la víctima hubiese cumplido 15 años, fue detenida Soledad Andreani, la dueña del Ford Fiesta negro en el que, según se presume, Claudio Barrelier habría trasladado los restos de la adolescente de 14 años hasta el descampado de Ampliación Ferreyra, donde fueron encontrados el sábado de la semana pasada.

Barrelier sigue siendo el poseedor de la llave maestra que podría abrir la caja que aún encierra los principales misterios del caso. Su situación procesal es cada vez más complicada. Ayer fue dado de alta del pabellón neuropsiquiátrico en el penal de Bouwer al que había sido ingresado luego de que profesionales de la salud mental, en la entrevista de admisión, detectaran que tenía “pensamientos suicidas”. Con eso, ya está en condiciones de ser indagado por el nuevo cargo de femicidio. Y, según confiaron allegados suyos, podría estar dispuesto a contar cómo fue el crimen.

Si lo hiciera, enderezaría el curso de la pesquisa que encabeza el fiscal Raúl Garzón, que ayer sumó un nuevo cuestionamiento: un grupo de legisladores cordobeses pidió que sea sometido a un jury de enjuiciamiento por mal desempeño en este caso, al igual que su colega Iván Rodríguez, que el año pasado benefició a Barrelier con una excarcelación bajo fianza en la causa en la que estaba solo imputado por privación ilegal de la libertad por el episodio en el que una mujer salió corriendo semidesnuda de su casa del barrio Cofico.

Precisamente, esa vivienda tipo “chorizo” situada en Juan del Campillo 878 terminó convertida, ahora, en el escenario de un femicidio que sacudió al país y que fue emblema de la última edición de la multitudinaria marcha de Ni Una Menos.

Por estas horas los detectives que trabajan en el caso analizan más imágenes de cámaras de seguridad para determinar si entraron otras personas ajenas a la casa en los horarios esenciales en torno al crimen, esto es, inmediatamente antes de la llegada de la chica junto con Barrelier o poco después (y antes de la consumación del asesinato).

Cabe recordar que el jueves pasado fue detenido –por ahora, por encubrimiento– Osvaldo Fassetta, vecino que vive en la planta alta de la casa, justo encima del solar donde Agostina fue ahorcada, quizás después de resistirse a un abuso sexual. Respecto de esta resistencia, los peritos forenses aislaron restos (piel y vellos) hallados debajo de las uñas y en otras partes del cuerpo de la adolescente. Todavía no se pudo cotejar el ADN con el rasgo genético de Barrelier, Fassetta o, eventualmente, otro sospechoso.

El abogado de la familia de la víctima, Carlos Nayi, confirmó que se detectaron “dos ADN debajo de las uñas” de la menor.

“Siempre me usó”

La de Soledad Andreani se había convertido en una suerte de crónica de una detención anunciada, especialmente después del arresto de Fassetta. La mujer, expareja del principal acusado, estaba en la mira porque su coche fue ubicado en manos de Barrelier en el trayecto entre Fragueiro y Del Campillo y el descampado donde fue descartado el cuerpo desmembrado.

En declaraciones públicas, ella sostuvo que le había prestado el Ford Ka el lunes 26 de mayo y aseguró que desconocía lo que había ocurrido. “Siempre me usó”, afirmó, para excusarse respecto del caso. También dijo que nunca había imaginado que Barrelier pudiera estar involucrado en un femicidio.

Según relató, el acusado le insistió varias veces para que le prestara el auto con la excusa de que debía llevar ropa a un familiar; agregó que ella terminó accediendo a pesar de que tenía “una fea sensación”.

También aseguró que cuando volvió a subirse al Ford Ka no notó nada extraño, salvo olor a cigarrillo.

No obstante, tanto la querella que representa al padre de la víctima como la de los abuelos de Agostina ya habían pedido que sea imputada por encubrimiento. El abogado Carlos Nayi, que representa a Miguel y Elizabeth Heredia, sostiene que Andreani habría aportado “logística” para el traslado del cuerpo y cuestionó especialmente el lavado posterior del vehículo, que fue secuestrado y está siendo sometido a peritajes.

Por su lado, Fernanda Alaniz, la abogada del padre de Agostina, insistió en que cuando Gabriel Vega se encontró con Barrelier en la puerta de la casa de Andreani, un día antes de la detención del principal sospechoso, ella “reconducía la conversación” cuando su examante “se iba, se desordenaba”. La interpretación de la letrada es que ella sabía lo que había ocurrido y que, en aquel encuentro cara a cara con el padre de la víctima, Barrelier negaba.

El fiscal Garzón ordenó allanamientos tanto en el lugar donde el hijo de la mujer llevó el auto a lavar (a tres cuadras de su casa, en el barrio Yofre) como en Wachitas Bar, donde Andreani se desempeñaba como “productora de eventos”, según ella anunciaba en sus redes sociales. El lugar fue clausurado por la municipalidad la semana pasada por no cumplir con las habilitaciones pertinentes.

Según fuentes de la investigación, es probable que Andreani no sea indagada hasta después de que el fiscal Garzón tenga sentado en su despacho a Barrelier y lo invite a confesar todo lo que sabe sobre el trágico destino de Agostina.

Hasta el momento no había podido ser indagado porque estuvo internado preventivamente en el Hospital Modular que funciona en la cárcel de Bouwer, “bajo estricta custodia del Grupo Especial Antinarcóticos y Requisa, unidad táctica de élite del Servicio Penitenciario”. Ayer, tras nuevos peritajes psicológicos, las autoridades comunicaron que había recibido el alta y que mantenía “un buen estado de salud”, mientras permanecía bajo vigilancia y aislado porque, según trascendió, fue amenazado por otros presos.

Hace una semana Barrelier habló con Jorge Cassini, el defensor oficial que le asignó el Estado provincial. Ese contacto era el paso previo –además de la autorización médica– para que se lo pudiera citar nuevamente a indagatoria, pero ahora acusado de femicidio. La indagatoria podría ser hoy y, según circuló en las últimas horas, Barrelier habría dicho que reconocería ante Garzón que asesinó a Agostina en su casa del barrio Cofico.

La adolescente llegó allí alrededor de las 23 del sábado 23 de mayo. Entró a la casa con Barrelier, pero ya no salió de allí con vida. Los forenses estimaron que la muerte se produjo entre esa hora y las dos de la madrugada del domingo 24. El cuerpo fue encontrado recién el sábado 30 de mayo en un descampado a 17 kilómetros de la casa.

A esa altura, Barrelier había declarado dos veces, con un discurso sinuoso en cuanto al tenor y la extensión de su contacto con la menor: primero dijo que no la había visto; luego que sí y que la niña se había ido en un auto rojo con un “noviecito”, y luego admitió que había entrado 15 minutos a su casa y se había ido. La entrada de la adolescente a la vivienda de la calle Del Campillo 878 fue grabada por una cámara de seguridad de la cuadra.

El lunes 25 de mayo, a las 11, Barrelier salió de su casa con una bolsa pesada dentro de un tacho de pintura y dos heladeras conservadoras de viaje. Subió todo al Ford Ka negro que le había prestado Soledad Andreani. Fue con ese auto al descampado de Ampliación Ferreyra donde, cinco días después, fue encontrado el cuerpo de Agostina.

En cuanto a Fassetta, de 47 años, detenido el jueves pasado, fue quien acompañó a Melisa Heredia, la madre de la menor, a buscarla durante la madrugada del domingo 24.

La principal sospecha sobre Fassetta –quien todavía no fue indagado– está vinculada con los mensajes que recibió la madre de la adolescente mientras era buscada; la abuela de la víctima reconoció su voz en el mensaje en el que a Melisa le decían: “Quedate tranquila que Agostina está bien, está dormida”.

El jury

En paralelo a la investigación judicial, la oposición legislativa en la provincia presentó un pedido de jury de enjuiciamiento para “investigar la actuación de los fiscales Rodríguez y Garzón en los procesos vinculados a Barrelier”.

Rodríguez fue quien liberó a Barrelier hace un año después de una denuncia por privación ilegítima de la libertad realizada en mayo de 2025. Esa vez, una joven de 20 años contó que Barrelier −entonces empleado municipal e integrante de Los Gigantes, una facción de la hinchada de Instituto− la había convocado a su casa de Del Campillo 878 con el pretexto de que le daría un dinero para que le guardara; dijo que en cuanto entró, él la ató de pies y manos, la amordazó y la amenazó con un arma de fuego. La víctima logró escapar semidesnuda y corrió hacia la calle gritando que querían violarla y pidiendo ayuda.

Los legisladores consideraron que Rodríguez no evaluó el riesgo que representaba el imputado cuando ordenó su libertad y que omitió ponderar adecuadamente el contexto de violencia de género, la gravedad de los hechos denunciados y la posibilidad de reiteración de conductas violentas. También sostuvieron que las medidas impuestas para controlar a Barrelier resultaban insuficientes frente a la peligrosidad que surgía de la causa.

En cuanto a Garzón, se le atribuye la demora en la recepción de la denuncia, la tardanza en la activación de la Alerta Sofía, el atraso en los allanamientos y la detención de Barrelier, y la polémica conferencia que brindó tras el hallazgo del cuerpo de la adolescente.

A ambos fiscales se los acusa de negligencia grave, mal desempeño y morosidad. Se solicitó la suspensión preventiva de ambos.

Los legisladores Matías Gvozdenovich, Brenda Austin, Walter Nostrala, Oscar Agost Carreño, Viviana Martoccia, Alejandra Ferrero, Daniel Juez, Gerardo Grosso, Patricia Botta, Agustín Spaccesi, Gregorio Hernández Maqueda, Dante Rossi, Oscar Saliba, Noelia Agüero son los firmantes del pedido de jury.

Por respeto a Agostina, a su familia y a toda la sociedad cordobesa, creemos que cada actuación debe ser revisada con seriedad, transparencia y apego a la ley”, concluyeron.

Despedida

Entre tantas novedades procesales, y cuando el dolor por el trágico fin aún no cesa, los abuelos de Agostina dieron a conocer una carta que Elizabeth le escribió a su nieta con motivo de los 15 años que hubiese cumplido este lunes. Dice así:

“Mi negra bella. Cómo podría explicar lo que sentimos en estos momentos si solo tenemos dolor, nuestros corazones están partidos en mil pedazos.

“Veo en mi celular cientos de fotos, videos con tu vocecita siempre alegre, con tus locuritas de adolescente. Amo recordar nuestros fines de semana durmiendo juntos, a veces charlando antes de dormir, planeando tu cumpleaños, contando los días para tus 15, eligiendo color de vestido, imaginándote entrar al salón con tus tíos y ‘tu buelo’, como le decías desde que empezaste a hablar».

“Te recuerdo en casa jugando con tu hermanito y tu tío como si fuesen tres hermanitos, sacándole las pinturas a tu tía sin permiso -añaden-. ¡Dios, quisiéramos despertar de esta pesadilla y que estés como todos los días de tu vida con nosotros!

“Mi Agos, mi negra bella, la nieta más hermosa y buena, con la sonrisa más linda. Le pido a Dios que nos mantenga unidos y fuertes como familia para poder pedir justicia. Te amamos y te amaremos siempre».

Como contó LA NACION, la familia había ahorrado para hacerle una “fiestita” a Agostina. Melisa Heredia, su madre, sigue internada; mientras que su abuelo Miguel fue dado de alta después de unas horas en observación tras el velatorio y entierro de la adolescente. Demasiada angustia acumulada.

La recuperación de Melisa como para poder declarar, también es esperada por la Justicia. Fuentes de la causa -que está bajo secreto de sumario por diez días desde el pasado 3- consideran que la conversación que tuvo con Barrelier es crucial para tratar de determinar cuál podría haber sido el móvil del femicidio.


Fuente: La Nación

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