
Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes le vendieron el año pasado al jefe de Gabinete el departamento de la calle Miró, dijeron que no lo conocían
Las jubiladas Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64), que le vendieron el departamento de la calle Miro al 500 al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, declararon esta mañana en los tribunales de Comodoro Py, y entregaron sus teléfonos celulares para que los investigadores accedan a cualquier contenido probatorio que pueda estar vinculados con la causa.
Viegas, según revelaron fuentes judiciales, aseguró no conocer a Adorni, explicó que su hijo, Pablo Martín Feijoo, se ocupó de toda la operación y manifestó que solo vio al actual jefe de Gabinete en el acto de escrituración en el que intervino la escribana Adriana Mónica Nechevenko.
Por su parte Sbabo, de manera similar a Viegas, dijo que la venta fue manejada por su hijastro, Leandro Miano, quien era socio del hijo de Viegas, y explicó que compró con ahorros propios la parte que le correspondía del departamento -un 50%-, tras lo cual señaló que cobra una jubilación de unos 350.000 pesos.
El hijo de Viegas mencionado en la declaración, Feijoo, quien también fue señalado por la escribana Nechevenko como la persona que armó la operación inmobiliaria, está citado a declarar en el mismo tribunal la semana próxima.
Las mujeres vendieron el inmueble en noviembre de 2025 a un precio declarado de 230.000 dólares y, según precisó la escribana Nechevenko, las vendedoras le financiaron a Adorni 200.000 dólares, sin intereses, monto que el funcionario deberá devolverles en noviembre próximo.
Viegas y Sbabo iban a declarar la semana pasada, pero el abogado de Adorni, Matías Ledesma, pidió postergar la testimonial porque coincidía con el juicio de los cuadernos de las coimas, donde también interviene, confirmó la Agencia Noticias Argentinas.
Las mismas le compraron el departamento al ex futbolista Hugo Morales, quien ya declaró en la causa penal y dijo que lo había vendido por 200.000 dólares.
La semana pasada declararon en los tribunales Graciela Molina, comisaria retirada de la Policía y Victoria María José Cancio, su hija y contadora en la misma fuerza, quienes detallaron que fue la primera vez que participaban de un préstamo con garantía hipotecaria con Nechevenko, la escribana de Adorni.
Según indicaron, el funcionario les pagó 30.000 dólares y todavía les debe otros 70.000 y los intereses de la operación, lo cual deberá saldarlo en un plazo de siete meses.
Mientras tanto, el fiscal Gerardo Pollicita espera las respuestas a varios pedidos que hizo la semana pasada a diferentes organismos públicos, después de que el juez Ariel Lijo levantó el secreto fiscal y bancario de Adorni y su mujer Bettina Angeletti.
Esta medida permitirá conocer todas las declaraciones de bienes, gastos con tarjetas de crédito, ingresos, movimientos de sus cuentas, inversiones y otras operaciones del matrimonio Adorni-Angeletti.
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